Ella cierra sus ojos y fantasea
Él susura palabras que el viento le lleva
Ella debe aprender el desapego y la libertad
Él a experimentar las pieles sin esperar
Sólo ellos entienden esta conexión espiritual
Recuentos de una Mariposa con alas de colores, que recordó su nombre, Moira, al volver a nacer...
Ella cierra sus ojos y fantasea
Él susura palabras que el viento le lleva
Ella debe aprender el desapego y la libertad
Él a experimentar las pieles sin esperar
Sólo ellos entienden esta conexión espiritual
Cuando la vida decide que es momento de avanzar no importan los lugares o los tiempos, las cosas se dan...
Momento uno sabatino: El fauno... la ausencia del cuerpo en las sábanas, cuando se prefiere la fiesta u otras compañías, cuando la ansiedad hace consumir excesos en un afán de perderse la realidad, cuando no te siento a través de mis labios, ni compartimos ya un beso ... eso desata desapegos, me quita el antifaz de esperanza, me decolora el sueño... y me voy, me alejo sin darme cuenta, hasta que me estorba el olor de la cotidianidad.
Momento dos sabatino: El centauro... el corazón se me parte al comprender mi egoísmo ancestral. Sé que podías irte en cualquier momento y no soy responsable de tu propia fantasía, pero también asumo mi parte en la búsqueda cuando la soledad me ha consumido. Te voy a echar de menos abrazo seguro, mirada de anhelo, palabras protectoras a cualquier distancia en el tiempo. Te doy la libertad que desde hace años debí ofrecer a quien realmente importa y me sostengo a mi misma para no perseguir la seguridad de tus besos. Debo crecer... y para eso no puedo seguir ocultándome en tus recuerdos.
Momento tres sabatino: El lobo... el desequilibrio entre exitación y expectación que me causa tu mano en mi espalda, tus dedos en mis brazos, tus ojos en la línea de mi mirada, tus palabras encriptadas y un llamado que muchas veces no sé si me lo imagino o realmente está pasando. El miedo a salir lastimada que me hace correr en dirección opuesta al deseo de mi alma. Un no entender los cambios energéticos entre la sequedad de unos días y el acercamiento inesperado de tu cuerpo al mío cuando menos me lo espero. ¿Qué somos?, me pregunto muchas veces y me paniqueo de expresar en voz alta mis pensamientos... ¿Existen sentimientos, o será que la fantasía es mutua y si nos volvemos reales salimos huyendo? Por eso no nos atrevemos... No tengo respuestas y no puedo enfrentarme a lo que creo que quiero... pero vuelvo a recordar tu caminar hacia mi metro cuadrado de la nada, tus manos en mi piel, tu corazón latiendo con rapidez, la mirada secreta, la imagen que enciende deseos... y me desvanezco en un suspiro vinculante conocido de tantos siglos. Quizás algún día me sienta con la fuerza para ser yo quien se acerque a acariciarte o perdás la timidez y accionés de nuevo un roce en mis labios.
Por ahora, sé que debo avanzar, sacar de mi camino las ambiegüedades, ser la diosa encarnada que vino a jugar a ser humana.


La vida da vueltas, no podemos evitarlo, pero sí es necesario integrar aprendizajes para no repetir viejos errores... la conciencia es libertad, para actuar, para sentir, para disfrutar, para amar sin ataduras y desear sin culpas.
Un lugar de ensueño, unas manos conocidas, besos guardados y piel que reacciona con solo mirarnos. Antes no podía aceptar el roce sin cuestionar el futuro... ok, te lo acepto, ahora lo saboreo como el presente que es, el reflejo de mi mago oscuro en tus ojos que va y viene sin palabras que lastiman ni promesas que me rompan el corazón.
Quizás el haber asumido las riendas de mis decisiones, el no esperar... no esperar nada de afuera y saberme completa por dentro, no esperar que seas cuando no podés serlo, no esperar que sea él afuera del cuerpo cuando basta con su energía para conectar sensaciones y sentimientos.
Centauro de mil rostros, de mil amores, de mil orgasmos, de mil anhelos... y uno real conocido por quienes te hemos acompañado también en tu camino... No es sólo tu compañía, es también la mía.
Me despertaste el cuerpo, esa es tu misión en mi vida y nos liberamos de las expectativas familiares que nos echaban a perder estos encuentros... y aquí estoy... viviendo mi presente con una sonrisa, reviviendo con pasión las sensaciones, dejando que planees nuevas formas de reirnos al clímax, mientras la energía del lobo de tantas vidas sirve de filtro para darme la claridad que necesito.
Puedo contar con los dedos de la mano a mis parejas significativas... el dragón, el centauro, el tigre, el fauno, el lobo... puedo sentir mis cambios con cada uno y comprender la razón de los encuentros... pero hasta que asumí mi propia recuperación del vínculo no fui conciente de cuál de ellos ha trascendido el tiempo y el espacio, puede leer mi mente, sentir mi clímax, aportarme el reflejo yang de mi misma.
Hoy tengo la certeza de esto... hoy sé que la conexión y el brillo en los ojos que vi hace tanto tiempo no fue una mentira, sé que tus reacciones a mis decisiones tienen un trasfondo de frustración porque no te abro las puertas tan fácilmente, pero entendeme... me estoy sanando y eso requiere tiempo.
Mi pareja activa y vos son dos seres diferentes, pero ambos me muestran caminos que quiero recorrer sin depender de ninguno... tené paciencia, el tiempo es eterno y así como nos encontramos ahora, estoy segura de que siempre lo haremos. La sombra cobra forma y ahora te veo...
esa hada con las alas en recuperación,
Hoy, tantos años después, te digo Maguito que me cansé de esperarte viendo la luna por la ventana, de perseguirte con el viento y de llamarte a gritos a través de los sueños. Hoy, te dejo la tarea de venir a buscarme. Yo seguiré con mi vida, tendré mis amores de verano (e invierno), saldré con mis amigos sin mucho miramiento, pues como ya te sé reconocer, no temo que me pasés por enfrente sin darme cuenta, pero te va a tocar a vos llamar a mi puerta.
Una advertencia Mago Oscuro: esta vez soy yo quien decide que ya no me está gustando tu último disfraz y eso me muestra que tengo la fuerza para esperar a la próxima vida para encontrarnos. Así que, o lo mejorás, lo cambiás completamente de nuevo o vas a tener que correr para alcanzarme, porque ya no me quedo esperando a que volvás a encarnar en lo que no me está satisfaciendo y simplemente alzo el vuelo.