Mis dedos desean reconocer tu piel a través de los tiempos,
mis labios fantasean saboreando la textura de tus manos,
sólo el aroma de tu cuerpo puede calmar esta ansiedad que siento por dentro,
pero aún asi... nos falta recorrer mucho camino,
pues aunque la distancia la salvamos al mirarnos a los ojos,
no será hasta que alcance a rozarte que descubra la magia de tus besos ...
Recuentos de una Mariposa con alas de colores, que recordó su nombre, Moira, al volver a nacer...
domingo, febrero 24, 2013
martes, febrero 19, 2013
El amor en tiempos de libertad sexual femenina
A veces las mujeres heterosexuales estamos tan acostumbradas a las relaciones supérfluas, de momento, de una noche o de simplemente un cuerpo, que creemos que todos los especímenes masculinos van a salir corriendo cuando las emociones empiezan a aflorar o cuando su corazón siente que nos necesita un poco más allá de un simple roce de pieles.
A veces los hombres heterosexuales están tan acostumbrados a que las mujeres con quienes comparten su cama se vuelvan histéricas cuando escuchan un latir de corazón, que no se atreven a decir lo que sienten y piensan sobre una relación, ocultando intenciones o simulando comportamientos desconcertantes que no colaboran en la simpleza de una interacción y... nosotras hacemos de cuenta que son simplemente otro cuerpo, otra noche, otro rostro sin nombre que pasa por nuestro registro de cama... Porque sí, también tenemos agendas negras donde anotamos con quién nos hemos acostado. Esto es importantes por seguridad sexual y colaboración con la comunidad... por ahí podemos recomendar a alguno o prevenir que una hermana de género pase por un mal momento.
A veces hombres y mujeres nos complicamos la vida, porque estamos acostumbrados a creer que el sexo con amor implica un compromiso de por vida, que el sexo sin amor no puede existir entre seres maduros que tienen cierto nivel de autocontrol o que es equivalente a una pérdida del respeto hacia quien comparte un momento de nuestros días, que amor sin sexo entre personas de diferente género sólo existe en las películas y olvidamos que al fin y al cabo el ser humano no es monogámico, pero puede involucrarse separarando mente, cuerpo y corazón durante un encuentro de pasión.
Hoy, tuve la visita de cuatro personajes de distanta categoría:
1. El amor sin sexo: después de muchos encuentros pasionales y de aceptar que no hay compatibilidad de caracteres por tener estilos diferentes de vida, llegamos a la conclusión, no reciente sino de hace muchos años, de que existen sentimientos de amor más allá de lo hermanable, pero que el sexo nos echa a perder la cercanía emocional que alcanzamos con tantos encuentros y desencuentros... sabia decisión, somos amigos y sacamos el sexo de la habitación... SI, tengo un amigo hombre! Varios en realidad, pero tengo uno con el que nos arrancábamos la ropa y ya no sentimos esa necesidad. Es posible, es real!
2. El sexo sin amor: Aca hay dos vertientes:
A. La de quien maduramente sabe a lo que viene y me respeta como ser humano, como mujer, como amiga incluso que comparte momentos de disfrute físico, cuando alguno de los dos tiene deseos de un orgasmo (o varios). Este amigo aparece y desaparece a su antojo, o al mio, sin dramas, sin mentiras, sin explicaciones de más que nadie ha pedido. Puede mantener una conversación pre y post coital, más allá del intercambio habitual de nombre y estado civil. Es una persona con quien se disfruta de una cena, de una noche incluso completa, de un juego de video, de una canción que nos conecta... pero no hay confusión emocional, no hay esperanzas de nada mas. Viene con la noche y se va con la mañana. Hay mensajes de texto divertidos, comunicación cibernética y presencial... pero sin promesas de que exista una profundidad real. SI, tengo un amigo sexual, tuve en realidad! He tenido varios, pero este hoy fue motivo de comparación con otros que no lo han entendido; pues aunque mi energía ya está en otro lugar y no ha existido un llamado de deseo desde que me llegó el sexo con amor, hoy recordé la diferencia entre A y B.
B. La de quien histérica y enfermizamente no quiere aceptar que quiere una conexión emocional, pero tampoco deja por fuera la posibilidad de que existan sentimientos e intenta una forma de familiaridad que sobrepasa sólo lo físico y amistoso. Entonces se hace bolas en su cabeza, me escribe mensajes con palabras tiernas, se escabulle con mentiras cuando el llamado no es por su deseo sino por el mío, no me respeta como mujer, como ser humano que merece respuestas a este llamado, aunque sea con un "hoy no tengo ganas" y cree que debe ser el conquistador cuando es su momento el que no es contestado. Esta es una persona que no entiende una despedida y la confunde con un obstáculo que debe superar o un capricho de mi parte al que debe darle tiempo para que se pase. SI, tuve también un amigo sexual que no comprendió las reglas del juego y aún cree que tiene esperanzas de continuar apareciendo, con qué intención? eso nunca ha estado claro, ha sido parte del problema que nos persigue desde que nos encontramos.
3. El sexo con amor: mágicamente llegó a mi vida una persona especial, diferente a la cotidianidad, lo que siempre he deseado encontrar! En un primer momento la situación se nos salió de las manos y nos convertimos en una especie de pareja cibernética, que estaba deseando atravezar la pantalla para poder disfrutarse mutuamente, pero poco a poco canalizamos esta energía sexual de manera que pudiéramos encontrar un equilibrio entre la pasión y la ternura, la calentura y la amistad. Nos reconocimos con sólo mirarnos, nos atrajimos con sólo sentarnos uno al lado del otro, brillamos juntos y nos morimos por poder tocarnos. Con esta persona tuve que recordar que no todos los hombres huyen con las emociones y que a algunos hasta les gusta expresarlas, que yo no tengo porque entrar en pánico cuando escucho una propuesta a largo plazo y que puedo soñar con una familia mágica que no terminará en harapos. Me enseñó de nuevo que existen otros lenguajes que no son sexuales solamente, pero que podemos incluir la sensualidad de una fantasía cuando lo deseamos, sin que nos acabemos todos los fósforos en la primera oportunidad de besarnos (referencia a Tita y Pedro, Como agua para chocolate). En qué estamos? No lo sé... aún, espero mi regreso a mi casa para olerlo... para convencerme de que es el hombre de mis sueños. Literalmente... porque mi alma reconoció sus ojos desde hace bastante tiempo! SI, creo que llegó el amor a mi vida, con cuerpo, corazón, mente y energía. Ha llegado otras veces, pero siempre se queda colgado de algún lugar y me deja en el vacío impersonal... hoy, creo que lo toqué con el borde de la magia que fui a buscar.
A veces los hombres heterosexuales están tan acostumbrados a que las mujeres con quienes comparten su cama se vuelvan histéricas cuando escuchan un latir de corazón, que no se atreven a decir lo que sienten y piensan sobre una relación, ocultando intenciones o simulando comportamientos desconcertantes que no colaboran en la simpleza de una interacción y... nosotras hacemos de cuenta que son simplemente otro cuerpo, otra noche, otro rostro sin nombre que pasa por nuestro registro de cama... Porque sí, también tenemos agendas negras donde anotamos con quién nos hemos acostado. Esto es importantes por seguridad sexual y colaboración con la comunidad... por ahí podemos recomendar a alguno o prevenir que una hermana de género pase por un mal momento.
A veces hombres y mujeres nos complicamos la vida, porque estamos acostumbrados a creer que el sexo con amor implica un compromiso de por vida, que el sexo sin amor no puede existir entre seres maduros que tienen cierto nivel de autocontrol o que es equivalente a una pérdida del respeto hacia quien comparte un momento de nuestros días, que amor sin sexo entre personas de diferente género sólo existe en las películas y olvidamos que al fin y al cabo el ser humano no es monogámico, pero puede involucrarse separarando mente, cuerpo y corazón durante un encuentro de pasión.
Hoy, tuve la visita de cuatro personajes de distanta categoría:
1. El amor sin sexo: después de muchos encuentros pasionales y de aceptar que no hay compatibilidad de caracteres por tener estilos diferentes de vida, llegamos a la conclusión, no reciente sino de hace muchos años, de que existen sentimientos de amor más allá de lo hermanable, pero que el sexo nos echa a perder la cercanía emocional que alcanzamos con tantos encuentros y desencuentros... sabia decisión, somos amigos y sacamos el sexo de la habitación... SI, tengo un amigo hombre! Varios en realidad, pero tengo uno con el que nos arrancábamos la ropa y ya no sentimos esa necesidad. Es posible, es real!
2. El sexo sin amor: Aca hay dos vertientes:
A. La de quien maduramente sabe a lo que viene y me respeta como ser humano, como mujer, como amiga incluso que comparte momentos de disfrute físico, cuando alguno de los dos tiene deseos de un orgasmo (o varios). Este amigo aparece y desaparece a su antojo, o al mio, sin dramas, sin mentiras, sin explicaciones de más que nadie ha pedido. Puede mantener una conversación pre y post coital, más allá del intercambio habitual de nombre y estado civil. Es una persona con quien se disfruta de una cena, de una noche incluso completa, de un juego de video, de una canción que nos conecta... pero no hay confusión emocional, no hay esperanzas de nada mas. Viene con la noche y se va con la mañana. Hay mensajes de texto divertidos, comunicación cibernética y presencial... pero sin promesas de que exista una profundidad real. SI, tengo un amigo sexual, tuve en realidad! He tenido varios, pero este hoy fue motivo de comparación con otros que no lo han entendido; pues aunque mi energía ya está en otro lugar y no ha existido un llamado de deseo desde que me llegó el sexo con amor, hoy recordé la diferencia entre A y B.
B. La de quien histérica y enfermizamente no quiere aceptar que quiere una conexión emocional, pero tampoco deja por fuera la posibilidad de que existan sentimientos e intenta una forma de familiaridad que sobrepasa sólo lo físico y amistoso. Entonces se hace bolas en su cabeza, me escribe mensajes con palabras tiernas, se escabulle con mentiras cuando el llamado no es por su deseo sino por el mío, no me respeta como mujer, como ser humano que merece respuestas a este llamado, aunque sea con un "hoy no tengo ganas" y cree que debe ser el conquistador cuando es su momento el que no es contestado. Esta es una persona que no entiende una despedida y la confunde con un obstáculo que debe superar o un capricho de mi parte al que debe darle tiempo para que se pase. SI, tuve también un amigo sexual que no comprendió las reglas del juego y aún cree que tiene esperanzas de continuar apareciendo, con qué intención? eso nunca ha estado claro, ha sido parte del problema que nos persigue desde que nos encontramos.
3. El sexo con amor: mágicamente llegó a mi vida una persona especial, diferente a la cotidianidad, lo que siempre he deseado encontrar! En un primer momento la situación se nos salió de las manos y nos convertimos en una especie de pareja cibernética, que estaba deseando atravezar la pantalla para poder disfrutarse mutuamente, pero poco a poco canalizamos esta energía sexual de manera que pudiéramos encontrar un equilibrio entre la pasión y la ternura, la calentura y la amistad. Nos reconocimos con sólo mirarnos, nos atrajimos con sólo sentarnos uno al lado del otro, brillamos juntos y nos morimos por poder tocarnos. Con esta persona tuve que recordar que no todos los hombres huyen con las emociones y que a algunos hasta les gusta expresarlas, que yo no tengo porque entrar en pánico cuando escucho una propuesta a largo plazo y que puedo soñar con una familia mágica que no terminará en harapos. Me enseñó de nuevo que existen otros lenguajes que no son sexuales solamente, pero que podemos incluir la sensualidad de una fantasía cuando lo deseamos, sin que nos acabemos todos los fósforos en la primera oportunidad de besarnos (referencia a Tita y Pedro, Como agua para chocolate). En qué estamos? No lo sé... aún, espero mi regreso a mi casa para olerlo... para convencerme de que es el hombre de mis sueños. Literalmente... porque mi alma reconoció sus ojos desde hace bastante tiempo! SI, creo que llegó el amor a mi vida, con cuerpo, corazón, mente y energía. Ha llegado otras veces, pero siempre se queda colgado de algún lugar y me deja en el vacío impersonal... hoy, creo que lo toqué con el borde de la magia que fui a buscar.
domingo, enero 27, 2013
Mi Nombre... una sincronía de cierre de ciclos
Hoy hace dos semanas resbalé en tu trampa,
pusiste la prueba que mi alma me advirtió pero yo no esperaba;
hoy hace dos semanas creí que podríamos renacer esperanzas
y en lugar de eso mataste lo último que nos quedaba...
MI NOMBRE
No me conocés.
No porque yo sea esquiva,
escurridiza o extraña,
vos llamame como quieras,
yo sé mi nombre.
No me conocés
porque no has querido.
No te has tomado el trabajo
no te ha valido la pena
ni siquiera la alegría
de conservarme tan cerca
de encontrarme en tu vida
a la vuelta, al costado
frente a frente, de mis labios
escuchando lo que diga
hablándome vos, despacio
aturdiéndonos de risa
despertando paso a paso.
No quisiste, no querías,
mi nombre se te ha esfumado
y aunque digas lo que digas
yo soy yo y no a tu lado.
Marilú Ferro©Copyright
pusiste la prueba que mi alma me advirtió pero yo no esperaba;
hoy hace dos semanas creí que podríamos renacer esperanzas
y en lugar de eso mataste lo último que nos quedaba...
MI NOMBRE
No me conocés.
No porque yo sea esquiva,
escurridiza o extraña,
vos llamame como quieras,
yo sé mi nombre.
No me conocés
porque no has querido.
No te has tomado el trabajo
no te ha valido la pena
ni siquiera la alegría
de conservarme tan cerca
de encontrarme en tu vida
a la vuelta, al costado
frente a frente, de mis labios
escuchando lo que diga
hablándome vos, despacio
aturdiéndonos de risa
despertando paso a paso.
No quisiste, no querías,
mi nombre se te ha esfumado
y aunque digas lo que digas
yo soy yo y no a tu lado.
Marilú Ferro©Copyright
viernes, enero 25, 2013
El rostro sensible
Cuando comencé a buscar el movimiento de caderas de manera voluntaria, más allá de lo que pudiera significar a menera de ejercicios o relajación corporal, mis mandíbulas comenzaron a apretarse entre sí del lado izquierdo de la boca, causándose daño a sí mismas, cual castrante vigilante que castigaba el posible disfrute de una sensualidad redescubierta por mi ser interno...
Caigo en cuenta de esto y puedo verlas como si fueran una nodriza controladora, castigadora, reprimida, que desea contener dentro de sus normas prejuiciosas a la niña deseosa de jugar, a la adolescente que se rebela contra las estructuras aburridas y pudorosas del mundo adulto y a la mujer que busca quitarse de encima los cinturores de castidad y las mordazas que la han mantenido callada y conducida por un camino de máscaras hipócritas y censura social.
Sé que no es nadie más que yo misma. Sé que esto no es más que una proyección de mis propios escrúpulos culturales que me empujan a castigarme por pensar siquiera en permitirme romper estándares. Sé que las consecuencias de esta búsqueda pueden ser tan maravillosas como yo me permita o tan horribles como quiera crearlas. Sé que los patrones que he atraido a mi vida últimamente, son también producto de este castigo que mi dictadora interna me ha inflingido...
Así que le hablo a mi mandíbula, le digo que podemos mostrar el rostro sensible sin que nos duela, sin tratar de sostenerlo a punta de torturas correctoras y daño destructivo de nosotras mismas, podemos hacerle saber al mundo que somos sensibles y, aunque alguien nos rompa el corazón, como intentó mostrasrme a través de las experiencias del pasado cercano, es más hermoso, satisfactorio y refrescante ser quienes somos, disfrutar de serlo y amarnos hasta que se nos partan los huesos, que vivir eternamente encerradas en el castillo de hielo que oculta al corazón de alcachofa que tanto protegemos.
Sí... tengo un rostro sensible, tengo una personalidad que desea amar y ser amada sin límites, tengo el sueño de integrar la pasión con el amor sin temor al dolor y hacerlo con quien también se permita esta forma de expresión... bienvenidas sean las nuevas aventuras en este vuelo de la mariposa que de vez en cuando se sumerge en océanos de emociones y se tranforma en sirena sensual y no tan buena...
Caigo en cuenta de esto y puedo verlas como si fueran una nodriza controladora, castigadora, reprimida, que desea contener dentro de sus normas prejuiciosas a la niña deseosa de jugar, a la adolescente que se rebela contra las estructuras aburridas y pudorosas del mundo adulto y a la mujer que busca quitarse de encima los cinturores de castidad y las mordazas que la han mantenido callada y conducida por un camino de máscaras hipócritas y censura social.
Sé que no es nadie más que yo misma. Sé que esto no es más que una proyección de mis propios escrúpulos culturales que me empujan a castigarme por pensar siquiera en permitirme romper estándares. Sé que las consecuencias de esta búsqueda pueden ser tan maravillosas como yo me permita o tan horribles como quiera crearlas. Sé que los patrones que he atraido a mi vida últimamente, son también producto de este castigo que mi dictadora interna me ha inflingido...Así que le hablo a mi mandíbula, le digo que podemos mostrar el rostro sensible sin que nos duela, sin tratar de sostenerlo a punta de torturas correctoras y daño destructivo de nosotras mismas, podemos hacerle saber al mundo que somos sensibles y, aunque alguien nos rompa el corazón, como intentó mostrasrme a través de las experiencias del pasado cercano, es más hermoso, satisfactorio y refrescante ser quienes somos, disfrutar de serlo y amarnos hasta que se nos partan los huesos, que vivir eternamente encerradas en el castillo de hielo que oculta al corazón de alcachofa que tanto protegemos.
Sí... tengo un rostro sensible, tengo una personalidad que desea amar y ser amada sin límites, tengo el sueño de integrar la pasión con el amor sin temor al dolor y hacerlo con quien también se permita esta forma de expresión... bienvenidas sean las nuevas aventuras en este vuelo de la mariposa que de vez en cuando se sumerge en océanos de emociones y se tranforma en sirena sensual y no tan buena...
domingo, enero 20, 2013
Momentos de silencio
Cuando tus labios no pronuncian más palabras,
cuando tus manos se cansaron de jugar,
cuando tus ojos no devuelven mis miradas
es ahí que muero a cada instante un poco más.
Sé que es cuestión de tiempo para que reaparezcás
sé que no han pasado tantos días como mi alma se imagina,
sé que cuando ocurra mi corazón simplemente te reconocerá de nuevo,
pero no quiero marchitar el deseo por el ego que nos come los cerebros.
Quiero una acción que demuestre tu confianza,
una palabra que calme mi ansiedad,
quizás bastaría incluso con la mitad de una sonrisa
que me evidencie tu presencia más allá de las promesas,
pues quiero saberte conciente de lo que ha pasado,
para lograr construir nuestro sueño apesar de los escombros,
donde no me importa el momento de dolor
y sólo valen los pasos que hemos dado.
Ser de nuevo tu lechuza mágica
y que logrés alcanzar la cordura del mago que tanto he deseado...
cuando tus manos se cansaron de jugar,
cuando tus ojos no devuelven mis miradas
es ahí que muero a cada instante un poco más.
Sé que es cuestión de tiempo para que reaparezcássé que no han pasado tantos días como mi alma se imagina,
sé que cuando ocurra mi corazón simplemente te reconocerá de nuevo,
pero no quiero marchitar el deseo por el ego que nos come los cerebros.
Quiero una acción que demuestre tu confianza,
una palabra que calme mi ansiedad,
quizás bastaría incluso con la mitad de una sonrisa
que me evidencie tu presencia más allá de las promesas,
pues quiero saberte conciente de lo que ha pasado,
para lograr construir nuestro sueño apesar de los escombros,
donde no me importa el momento de dolor
y sólo valen los pasos que hemos dado.
Ser de nuevo tu lechuza mágica
y que logrés alcanzar la cordura del mago que tanto he deseado...
sábado, enero 12, 2013
Su Majestad...
En medio de las despedidas que hacemos entre amigos, las palabras de uno de mis bichos sensibles y siempre presente en mis días contínuos, puso en evidencia la dinámica central que me asfixia... ¿Qué quiere su majestad?
Una simple pregunta y la frase... "Yo era y no era del séquito" me reflejó una realidad de la que deseo escapar...
Ya no deseo ser más centro de atención en medio de expectativas de terceros, ya no deseo ser quien maneja los hilos del destino de otros pasajeros en este vuelo por el universo, ya no quiero miradas juzgadoras sobre mi comportamiento, ni que extraños opinen acerca de mis desiciones y deseos.
Ya no soy la ñiña vestida de porcelanas antiguas, ni la muñeca de casa a quien le dirigían la vida, me revelé hace años de esta comedia aburrida, pero en realidad no había terminado de salir aún de la cárcel social en que vivía. No fue hasta que mi amigo hiz mofa de esta posición grupal autoasumida, que caí en cuenta de que realmente aún seguía estando en el ojo del huracán del que tanto quise escapar.
Se abren puertas lejanas, puedo verme rehaciendo mi historia de la nada... lo deseo, aunque sepa que siempre que regrese a casa estará esperando mi séquito de acompañantes, quiero jugar por un rato a ser la "don nadie" que camina libre y sin prejuicios atravezando el camino, ¡simplemente sintiendo el viento!
Una simple pregunta y la frase... "Yo era y no era del séquito" me reflejó una realidad de la que deseo escapar...
Ya no deseo ser más centro de atención en medio de expectativas de terceros, ya no deseo ser quien maneja los hilos del destino de otros pasajeros en este vuelo por el universo, ya no quiero miradas juzgadoras sobre mi comportamiento, ni que extraños opinen acerca de mis desiciones y deseos.
Ya no soy la ñiña vestida de porcelanas antiguas, ni la muñeca de casa a quien le dirigían la vida, me revelé hace años de esta comedia aburrida, pero en realidad no había terminado de salir aún de la cárcel social en que vivía. No fue hasta que mi amigo hiz mofa de esta posición grupal autoasumida, que caí en cuenta de que realmente aún seguía estando en el ojo del huracán del que tanto quise escapar.
Se abren puertas lejanas, puedo verme rehaciendo mi historia de la nada... lo deseo, aunque sepa que siempre que regrese a casa estará esperando mi séquito de acompañantes, quiero jugar por un rato a ser la "don nadie" que camina libre y sin prejuicios atravezando el camino, ¡simplemente sintiendo el viento!
viernes, enero 04, 2013
Señales en el cielo
Debo confesar que me asusta un poco ir uniendo los mensajes y señales que alguna vez se nos mostraron, pues si al final, por el libre albedrío traicionaro que ya me ha jugado sucio en otros momentos, no se da lo que hemos visualizado, mi corazón no cree poder sobrevivir al futuro incierto de otros años...
La imagen de la carretera al atardecer, el sueño de Ema y la motocicleta, las cartas que te dijeron sobre el conocerme, los augurios que me anunciaron tu presencia... pero si todo eso falla, no quiero quedar a la deriva sin esperanza de un nuevo amanecer, pues estoy cansada de las incertidumbres poco claras y los sueños en el aire de cualquier mañana.
Así que respiro profundo, dejo que sea el tiempo y el destino quienes nos conduzcan por el sendero de los encuentros y si cuando llegue a casa estás aún por los alrededores, veremos qué pasa...
¡Son señales, pero no quiero confiar de más en lo que aún no está!
La imagen de la carretera al atardecer, el sueño de Ema y la motocicleta, las cartas que te dijeron sobre el conocerme, los augurios que me anunciaron tu presencia... pero si todo eso falla, no quiero quedar a la deriva sin esperanza de un nuevo amanecer, pues estoy cansada de las incertidumbres poco claras y los sueños en el aire de cualquier mañana.
Así que respiro profundo, dejo que sea el tiempo y el destino quienes nos conduzcan por el sendero de los encuentros y si cuando llegue a casa estás aún por los alrededores, veremos qué pasa...
¡Son señales, pero no quiero confiar de más en lo que aún no está!
lunes, diciembre 31, 2012
La gota que derramó el vaso o la respuesta del universo a mi petición de claridad
Escribo con remitente aunque nunca se entere. Escribo sabiendo a quién va dirigido aunque estas palabras se pierdan en el cajón de los olvidos, porque sé que no volveremos a encontrarnos, o al menos, así lo decido.
Atónita por el cierre de la conversación que tanto buscaste desde días atrás, primero entro en mi reacción natural de enojo, pues siento que de nuevo he vuelto a caer en la situción de irrespeto donde me coloco cada vez que permito que avencés en mi espacio seguro. Me maldigo por ser tan débil ante tus solicitudes y arremeto contra lo masculino que siempre termina lastimándome desde cualquier sitio. Tengo a mi alrededor voces amigas que me recuerdan la necesidad de poner atención, pues no puede ser casualidad que después de encuentros diferentes con otros seres, seás vos quien me mueve...
Entro entonces a darle cabida a las múltiples opciones de destino. Caigo en cuenta de que ayer pedí al universo claridad para elegir siguiendo al corazón unificado con mi espíritu. Me doy cuenta de que más allá del enojo o los sentimientos negativos que tu comportamiento me genera, esta es una oportunidad de tomar caminos diferentes con la mente en paz, el corazón seguro de lo que quiero y lo que deseo dejar atrás, el cuerpo satisfecho de haber dado una última oportunidad y el alma agradecida por haberte cruzado pues serviste para algo.
Camino despacio hacia el encuentro con el hombre de los ojos claros... avanzo tranquila de haber resuelto el apego a tu pi..nta. Abro las puertas a la decisión concientemente que, aunque ya había tomado tiempo atrás, no fue hasta ahora que la pude hacer con seguridad. Le agradezco a tu alma por haberse prestado una vez más, para que lograra sanar tantas heridas viejas y te mando un beso con el viento que sé te llevará con algún otro querer pasajero.
Cierro así este capítulo extraño, coincidente con el cierre de año. Comienzo la nueva aventura, con mi ilusión construyéndose día a día, noche a noche, mensaje a mensaje, colmada de palabras mágicas y deseosa de estar de vuelta en casa.
¡Sí, lo acepto, quiero estar a su lado deseando que no sea pasajero...
quiero ser esa mujer mágica que a él le dijeron!
Atónita por el cierre de la conversación que tanto buscaste desde días atrás, primero entro en mi reacción natural de enojo, pues siento que de nuevo he vuelto a caer en la situción de irrespeto donde me coloco cada vez que permito que avencés en mi espacio seguro. Me maldigo por ser tan débil ante tus solicitudes y arremeto contra lo masculino que siempre termina lastimándome desde cualquier sitio. Tengo a mi alrededor voces amigas que me recuerdan la necesidad de poner atención, pues no puede ser casualidad que después de encuentros diferentes con otros seres, seás vos quien me mueve...
Entro entonces a darle cabida a las múltiples opciones de destino. Caigo en cuenta de que ayer pedí al universo claridad para elegir siguiendo al corazón unificado con mi espíritu. Me doy cuenta de que más allá del enojo o los sentimientos negativos que tu comportamiento me genera, esta es una oportunidad de tomar caminos diferentes con la mente en paz, el corazón seguro de lo que quiero y lo que deseo dejar atrás, el cuerpo satisfecho de haber dado una última oportunidad y el alma agradecida por haberte cruzado pues serviste para algo.
Camino despacio hacia el encuentro con el hombre de los ojos claros... avanzo tranquila de haber resuelto el apego a tu pi..nta. Abro las puertas a la decisión concientemente que, aunque ya había tomado tiempo atrás, no fue hasta ahora que la pude hacer con seguridad. Le agradezco a tu alma por haberse prestado una vez más, para que lograra sanar tantas heridas viejas y te mando un beso con el viento que sé te llevará con algún otro querer pasajero.
Cierro así este capítulo extraño, coincidente con el cierre de año. Comienzo la nueva aventura, con mi ilusión construyéndose día a día, noche a noche, mensaje a mensaje, colmada de palabras mágicas y deseosa de estar de vuelta en casa.¡Sí, lo acepto, quiero estar a su lado deseando que no sea pasajero...
quiero ser esa mujer mágica que a él le dijeron!
domingo, diciembre 30, 2012
La tercera opción
"Siempre viendo dos opciones sin tomar en cuenta que podés elegir una tercera o encontrar un equilibrio"... estas fueron las palabras de una de mis compañeras de aprendizaje cuando se le pidió que visualizara mi aura. Resumió hermosamente el conflicto eterno que mi alma ha atravesado en esta vida y que mi hada caribeña también reflejó al explicarme cómo entro a una ilusión sin soltar recuerdos viejos.
De nuevo los triángulos pasajeros y eternos, de nuevo esta sensación de querer unir la tierra con el cielo, de nuevo el no poder decidir si te dejo o no me alejo. ¿Qué hay ahora de nuevo? Tengo la conciencia de no querer quedarme esperando a que algo pase. Sé que quiero decidir aunque se me parta el corazón por la mitad y tenga que sanar a punta de trabajo cotidiano y aplicado. Ya no quiero estar más en la indecisión que me hace tambalear los pasos.
No sé aún qué pasará. Sólo se que hay momentos en que deseo regresar corriendo a sus brazos y otros en que quieron viajar por varias horas para encontrarte donde un beso se convierte en huracán al rozarnos los labios. Así que dejo fluir.... intento al menos no pensarlo y dedicarme a mi propio trabajo espiritual. Ha sido intenso el camino y debo creer que por algo se dio de nuevo esta oportunidad de aprender a amar más allá de un sentimiento humano.
De nuevo los triángulos pasajeros y eternos, de nuevo esta sensación de querer unir la tierra con el cielo, de nuevo el no poder decidir si te dejo o no me alejo. ¿Qué hay ahora de nuevo? Tengo la conciencia de no querer quedarme esperando a que algo pase. Sé que quiero decidir aunque se me parta el corazón por la mitad y tenga que sanar a punta de trabajo cotidiano y aplicado. Ya no quiero estar más en la indecisión que me hace tambalear los pasos.
No sé aún qué pasará. Sólo se que hay momentos en que deseo regresar corriendo a sus brazos y otros en que quieron viajar por varias horas para encontrarte donde un beso se convierte en huracán al rozarnos los labios. Así que dejo fluir.... intento al menos no pensarlo y dedicarme a mi propio trabajo espiritual. Ha sido intenso el camino y debo creer que por algo se dio de nuevo esta oportunidad de aprender a amar más allá de un sentimiento humano.
miércoles, diciembre 26, 2012
Desayuno, almuerzo y cena... 12 horas con la abeja caribeña
12 horas de tarotear con mi hada caribeña, la reina del panal de abejas. 12 horas de conversar sobre patrones de comportamiento repetidos cada vez con menos espacio entre tiempos. 12 horas de preguntarnos cómo hacemos para romper con este caos traicionero. Fueron 12 horas de perdernos en cavilaciones sin sentido, porque al final era tan obvia la razón de volver a pasar por esto, que no tuvimos más remedio que reírnos.
¿Cómo puedo pretender que quien se conecta de corazón conmigo no termine cuestionándose si regresa o no a alguna relación anterior, si yo también entro a la conexión con el corazón ocupado por algún otro amor? ¿Cómo espero comenzar algo nuevo y divertido desde cero, si yo no estoy desintoxicada aún de viejos sentimientos que no me dejan libertad para jugar sin miedos? ¿Por qué me extraño de que algo mágico o mundano termine siempre igual, si yo no cambio mi manera de actuar?
Debo primero cortar yo con mi pasado. Debo limpiar mis alacenas de viejos recuerdos y emociones, para que haya espacio realmente para las nuevas ilusiones y esperanzas verdes. Quiero desenterrar a los fantasmas de antiguas navidades y darme el permiso de amar lo tierno y lo sensual al mismo tiempo. Quiero respirar aires nuevos, pero para eso, debo primero estar conmigo misma sin espectativas de terceros.
Uno a uno fueron siendo evidentes los eslabones que formaron la cadena amarrante y uno a uno voy soltando a quienes convertí en mi lastre, rompiendo con el patrón de entrar a las relaciones añorando a alguien más y esperando que accionara para dejar atrás al "mientras tanto", que con el pasar de los días se convertía en un nuevo eslabón apegado cuando yo decidía partir de su lado.
Refuerzo entonces la necesidad de dedicar estos meses de vacaciones en casa materna, a la limpieza de mi corazón de alcachofa, para que cuando regrese a mi casa sureña tenga espacio para las ilusiones nuevas. Sí, lo reconozco, quiero enamorarme, por una noche, una semana, un año o la vida entera, pero quiero hacerlo con el corazón disponible al cien por ciento y la mente libre de recuerdos viejos. Sí, quiero la emoción del nuevo amor recorriendo mi cuerpo, ya sin rechazos pasajeros por temor a que alguien amarrara mis alas, pues comprendo que nadie puede limitar mis andanzas, porque éstas no se contraponen con el amor en libertad que le gusta a mi alma.
Sí, te sigo eligiendo a vos, sin esperar que algún día tomés la decisión, simplemente porque sé quién sos y te reconocí en algún momento de descontrol, pero no me quedo añorando algo que nunca sucedió.
Quiero regresar a Bariloche sin cargas, sólo con la claridad de alma...
¿Cómo puedo pretender que quien se conecta de corazón conmigo no termine cuestionándose si regresa o no a alguna relación anterior, si yo también entro a la conexión con el corazón ocupado por algún otro amor? ¿Cómo espero comenzar algo nuevo y divertido desde cero, si yo no estoy desintoxicada aún de viejos sentimientos que no me dejan libertad para jugar sin miedos? ¿Por qué me extraño de que algo mágico o mundano termine siempre igual, si yo no cambio mi manera de actuar?
Debo primero cortar yo con mi pasado. Debo limpiar mis alacenas de viejos recuerdos y emociones, para que haya espacio realmente para las nuevas ilusiones y esperanzas verdes. Quiero desenterrar a los fantasmas de antiguas navidades y darme el permiso de amar lo tierno y lo sensual al mismo tiempo. Quiero respirar aires nuevos, pero para eso, debo primero estar conmigo misma sin espectativas de terceros.
Uno a uno fueron siendo evidentes los eslabones que formaron la cadena amarrante y uno a uno voy soltando a quienes convertí en mi lastre, rompiendo con el patrón de entrar a las relaciones añorando a alguien más y esperando que accionara para dejar atrás al "mientras tanto", que con el pasar de los días se convertía en un nuevo eslabón apegado cuando yo decidía partir de su lado.
Refuerzo entonces la necesidad de dedicar estos meses de vacaciones en casa materna, a la limpieza de mi corazón de alcachofa, para que cuando regrese a mi casa sureña tenga espacio para las ilusiones nuevas. Sí, lo reconozco, quiero enamorarme, por una noche, una semana, un año o la vida entera, pero quiero hacerlo con el corazón disponible al cien por ciento y la mente libre de recuerdos viejos. Sí, quiero la emoción del nuevo amor recorriendo mi cuerpo, ya sin rechazos pasajeros por temor a que alguien amarrara mis alas, pues comprendo que nadie puede limitar mis andanzas, porque éstas no se contraponen con el amor en libertad que le gusta a mi alma.
Sí, te sigo eligiendo a vos, sin esperar que algún día tomés la decisión, simplemente porque sé quién sos y te reconocí en algún momento de descontrol, pero no me quedo añorando algo que nunca sucedió.
Quiero regresar a Bariloche sin cargas, sólo con la claridad de alma...
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Cuando soñamos las cosas parecen más reales...
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